Colaboradora con Canal Catala, Estil 9 y La Sexta TV. artemisatarotartemisaforo.blogspot.com.

Una forma diferente de entender el Esoterismo.

Bienvenido Amig@:

Si me has seguido a lo largo de estos años verás, que este es un anexo más de Artemisaforo-Artemisatarot que te ofrezco para facilitar que me puedas contactar, además de Facebook y la Web de Artemisa (sitio Oficial) www.artemisaforo.com, que muchos de los visitantes de este blog conocerán. Recuerda... Primero fue la Librería Esotérica Artemisa fundada en el año 1997. Luego, junto al registro de marca, ArtemisaForo en el que tan buenos ratos hemos pasado. Y tras Artemisa-Tarot o Tarot Artemisa (Pag. de Consultas), ahora he decidido comenzar este Blog que a la vez de facilitarte mayor información y ayudar a que me conozcas mejor, también pretende ser un pequeño archivo de anecdótas y curiosidades, de esas que se pueden ajustar al aún amplio Mundo del Esoterismo. Espero que mi blog lo encuentres interesante.

Mis mejores deseos para ti.

Artemisa.

Si deseas Consulta Presencial llama al telf.:
+34 932 180 718

sábado, 22 de enero de 2011

Extraño y Caprichoso Esoterismo.


Reflexiones: HAITI. La cuna del Animismo. Vudú, Ubanda, Kimbanda, Candomble.

12 de Enero del 2010.
La tierra abre sus entrañas castigando duramente a los que menos lo merecen.


Tras el horrible terremoto queda un pais devastado y más de 200.000 muertos más otros tantos heridos. La situación agrava la miseria que el pueblo Haitiano soporta históricamente y las enfermedades, pese a las ayudas solidarias, comienzan a verse. El cólera ataca ferozmente. La población se pregunta si Dios se ha olvidado de ellos pero la realidad es que no Dios, si no los que "más pueden" y los que "tanto prometen", les han dado la espalda incumpliendo sus promesas del primer momento.

Un año después Puerto Príncipe y las poblaciones adyacentes, sigen sin reconstruirse y sin recibir la ayuda prometida.


De Africa llegaron como esclavos de los blancos con sus tradiciones, sus rituales de sangre y sus Dioses que mezclaron con las tradiciones de los "blancos", católicos y otros. El sincretismo que se genera de la fusión de las distintas religiones origina la Santeria en todos sus aspectos. Haití es la cuna del Vudú y junto a Brazil con el Candomble, el centro de mayor potencia que existe. Cuba, Venezula y República Dominicana, son otros pueblos que también practican el Animismo con fuerza y poderío.
Se dice que la Santería y las prácticas Animistas generan la mayor potencia energética y mágica que cualquier otra práctica puede conseguir. Todo occidente teme el Vudú o el Candomble, este último no como ritmo sino, como práctica religiosa.
Veamos una muestra de ritual Vudú en Haití.


Ahora veamos una muestra de la práctica del Candomble en su danza ritual a los Orixas.

De Africa llegan como esclavos, los primeros sacerdotes que manejan la práctica de "zombificación" y en Haití se descubre a la primera mujer zombi de la historia aunque resulta que, lejos de extrañas prácticas animistas, todo tiene su explicación. Explicaciones que en el "Ayer" nunca se pudieron demostrar.


Y a pesar de toda sus ofrendas, fuerza y poderío, nada ha impedido que miles de personas hayan muerto o que otros estén sufriendo las consecuencias de los terribles cambios de nuestra Madre Tierra.

Parece que la Magia y los Espíritus de Santeros y Animistas, no deben poderlo todo. Ni siquiera que las promesas incumplidas se cumplan de una vez ni que "los que más pueden" (paises o gentes) dejen de mirar hacia otra parte escudados en sus propias crisis, que nada tienen que ver con el tremendo sufrimiento del pueblo haitiano.

Toda mi fuerza y deseo, en que pronto sean atendidos y sus ciudades reconstruidas.

martes, 18 de enero de 2011

Va de Retro y Desengrasado.


Porque en la vida no todo ha de ser serio, lógico, místico o esotérico y porque el buen humor y una sonrisa, no cuestan dinero.

Hoy, paseándome por mis páginas de Facebook he encontrado algo divertido que me ha traído muchos recuerdos de mi niñez y como los post de esa red social se van perdiendo, he querido recopilarlos en mi nuevo blog para tenerlos cada vez que me apetezca recordar.

Dicen que "de casta le viene al Galgo"! jeje...




Y esta otra también va de recuerdos y risas, que son muy sanas!



Y ahora, otra de brujas...



Una de perro y fantasmas. Adivinas?...



Y de estos?... Os acordais de estos??!! OH!!! Como me gustaban!! jajaja...



Ohhh!! Qué buenos!!! Pero estos son aún más viejos y me gustaban más!! jeje!!



Claro que también me gustaban estos otros pero eso ya fue muuucho más tarde. Era más mayor. En los anteriores, aún era casi un bebé y ya me apasionaban los monstruos y las brujas! jajaja...






Lo siento Amig@, hoy no tenía ganas de escribir pero SI de reirme!!
Por cierto...

Me dejé al Capiìtán Lee y el almirante Nelson


Y qué me dices del Capitan Kirk y el Sr. Spock!!



Y la señorita Penélope?... Que me dices de ella? La recuerdas? Menudo "glamour"! Joooo...

En fin!... Espero que tú, también te hayas reído.

Para mi no tienen desperdicio.

miércoles, 12 de enero de 2011

BAD TOUR. Barcelona 1988, Estadio del Camp Nou.


Cosas que solo pasan una vez en la vida.

En algún sitio de este blog "Artemisa", he dicho que lo abrí (hace casi un año aunque lo haya tenido parado) para hablar del esoterismo de una manera distinta a lo habitual. Y si buscamos en el diccionario la definición de esta palabra, en lo más escueto que a su vez es demasiado amplio, encontraremos "oculto", "secreto" y hasta "reservado" pero... Reservado a qué, quién o quienes?

Posiblemente en mi Web Oficial Artemisaforo: http://www.artemisaforo.com/, comenté en algún artículo que el esoterismo de la Edad Media era mucho más ámplio y oscuro de lo que hoy en día es porque, afortunadamente, la ciencia, cada día ha investigado más y esclarecido cuestiones que antaño estaban "reservadas" a lo desconocido y a las cuales hoy, ya se les ha encontrado la lógica razonable. Y sin embargo, la mente humana, sigue siendo La Montaña Insalvable.
Por desgracia, aún queda demasiado por desentrañar de esa materia gris de la que sabemos tan poco y estoy cada día más convencida de que abarca mucho más de lo que nos imaginamos. Esa fuerza tan tremenda y amplitud de nuestro pensamiento, de nuestra voluntad, de nuestra energía, tanto física como interna que, en definitiva, seguramente no sea otra cosa más que energía "biológica" que se genera a través de nuestra química orgánica, a mi me hace creer y cada día con mayor convicción que, cuando partimos de este mundo dejando nuestro cuerpo, efectivamente, nos comunicamos y realizamos con otro tipo de tareas en el "más allá" y con total plenitud de facultades aunque sean a otro nivel que seguramente nos es dificil de entender ni aceptar desde el plano físico y de la materia en el que estamos. No es que crea esto por cuestiones religiosas ni por aferrarme a que tras mi muerte, tendré un aliento de vida aunque sea de otra forma. NO! Lo creo porque mis contactos con el "otro lado" han sido muy evidentes y el último, me sacó de un pozo del que nunca creí salir.

Hace pocos días edité la página en honor a Michael Jackson y dije que algún día explicaría el por qué de mi interés póstumo hacia el artista. Pues bien, creo que voy a hacerlo ahora. Para qué esperar más?...

"Corría el 88 y MJ llegó a Barcelona para celebrar su BAD TOUR.
Por aquellas fechas yo salía con un chico que curiosamente se llamaba Miguel y era un fan incondicional de Jackson. A mi me gustaba el cantante pero no tanto como para ir a verlo a ningún concierto. Las entradas eran caras y no me gustaban las masas de gente ni el estrepitoso ruido ni tampoco los insoportables focos. Pero mi chico, sin preguntar, sacó dos entradas para el concierto, en primera fila, justo debajo de los pies del artista. Quería verlo bien... Tocarlo a poder ser y pedirle un autógrafo. El cantante acostumbraba a dejar subir al escenario a alguna que otra fan para que le abrazase. Parecían espontaneas pero, casi nunca lo fueron porque Jackson tenía pánico a las masas. Ya se había visto arrastrado de pequeño por las fans de sus hermanos y en consecuencia, su cordón de seguridad era insalvable, a menos que él diera la autorización de paso. Miguel creyó que estando en primera fila, uno de los dos, él o yo, lo conseguiríamos pero, pese a su ilusión, mi negativa fue rotunda. No hará falta explicar que nunca más tuve oportunidad de ver a Michael Jackson en persona y por cierto... Finalmente, me arrepentí de no haber aceptado la invitación.


Con los años, al igual que el artista, yo también me vi violentada y sometida a cuestiones con ciertos y desgraciados paralelismos que consiguieron dar al traste con mi felicidad, mis ilusiones y mi paz. Y como él, yo también me encerré en mi misma y agrié mi caracter. La chica inocente, sensible y tímida, cariñosa y vivaz, servil y optimista, se convirtió en una mujer traicionada, desconfiada y dolida. Encerronada y desengañada de la vida, agonizaba en una inacabable depresión a la cual, solo le veía salida con la llegada de mi muerte. Hacía tiempo que no me preocupaba lo qué era del cantante, sumido en su interminable silencio aunque, sí me alegró el anuncio de su concierto y lamenté que mi economía no me permitiera viajar a Londres para verlo en vivo. This is it...
La mañana del 25 de Junio del 2009, ignoro por qué lo hice pues no tengo el hábito de hacerlo, nada más abrir los ojos, noqueada aún por los somníferos que había tomado por la noche para dormir, le di al mando de la TV.

Eran las 9.00 de la mañana y el informativo anunciaba el fallecimiento del artista durante la madrugada. Sin ningún tipo de lógica aparente, me quedé en estado de shock y comencé a llorar por él. Solo conseguí parar, tres días después. Ni trabajar ni dormir ni comer ni, nada. La pena y el dolor que me invadió fue tan enorme... Tan angustiante... Un dolor de verdad que llegó a ser hasta físico y que se me incrustó en el pecho como si viviera en un perpétuo infarto. Opresión... Parecía que en vez de "un cantante más de tantos"... Un desconocido, se hubiese muerto mi novio o mi marido. Pero que absurdo!... Qué sensación tan extraña por un desconocido!... Deduje que mi estado anímico estaba tan debilitado que todo me afectaba en demasía pero...
La tercera noche, desencajada y abatida aunque algo más conformada, me senté en la cama rodeada de pastillas, decidida a hacer una barbaridad. Y allí, haciéndo balance de mi vida mientras mantenía la caja de píldoras en mi mano y la mirada fija en la nada, me quede en un estado de semi-inconsciencia que no sabría definir. Se que no fue un trance porque no tuve sensación alguna de iniciarlo y si me quedé dormida, desde luego, no me enteré. Para mi fue algo... Muy raro a lo que no tengo explicación.
De pronto ya no me encontré en mi cama, sola y amargada si no, estirada en un impoluto sofá blanco, feliz y satisfecha. Mi cabeza tampoco reposaba en el cabezal si no, sobre las piernas de alguien a quien sabía que conocía de siempre pero al que de momento, no le vi la cara. Era una tarde fabulosa de verano y yo estaba en compañía de mi pareja, una pareja inexistente en mi vida real pero que ahí, era de verdad. Relajados... Despreocupados de todo y disfrutando tranquilos de nuestra compañía mientras nos hacíamos caricias en un apartamento de verano, desconocido para mi, que permanecía con los ventanales de la terraza abiertos de par en par. Tuve la sensación de ser un bebé mimado y protegido por ese "alguien" que disfrutaba acariciándome la cara. Y mientras me recreaba en esa estupenda felicidad, observé las blancas y transparentes cortinas que llevadas por la cálida brisa, se alargaban y balanceaban juguetonas hasta el sofa, como si quisieran también acariciarme. No hacía ni frio ni calor. La temperatura era perfecta y yo llevaba unos pantalones cortos, también blancos, mientras miraba mis pies jugueteando descalzos entre los cojines del mullido sofá. Ni una palabra, ni un murmullo... Calma... Solo mis suspiros de paz que de vez en cuando se me escapan de entre los labios o las pequeñas carcajadas de alegría que mi compañero daba tras hacerme alguna caricia o cosquilla, interrumpían el agradable silencio. Era todo perfecto... La luz del sol entraba iluminando el comedor de una forma indescriptible. Todo blanco... Todo luminoso y cálido... Todo paz, alegría y amor. Todo lo contrario de lo que en mi vida y desde hacía muchos años, estaba teniendo.
Recuerdo que tan pronto me sentía integrada en la escena como, de repente, la presenciaba desde el exterior de mi cuerpo observándo la situación como si fuera una mera espectadora que se sentía feliz con el argumento de la obra.
Mientras seguí estirada, alargué mi brazo hacia atrás, por encima de mi cabeza, para acariciarlo a él y entonces toqué una pierna delgada y huesuda vestida con pantalones holgados de fina tela. Suavemente le froté la rodilla y... Casi en el mismo instante, también miré hacia arriba buscando su mirada mientras en mi cara se dibujaba una sonrisa de oreja a oreja. Esa expresión hacía tanto tiempo que no la veía en el espejo...


Mis ojos vieron a Michael que a la vez, me observaba atento, con gesto benevolente. Sonriente, me acarició la frente apartándome el cabello. Cuanta ternura había en él!... Cuanta!... Cuanta necesidad y ganas de dar amor... Y cuanto miedo a la soledad. Feliz y pleno porque ya no era "uno" sino que éramos "dos".
Le pedí salir a dar un paseo y él, simplemente, asintió con la cabeza, con su hermosa sonrisa y su sincera mirada que no apartó de mi. Entonces salimos de aquel placentero apartamento vacacional, uno junto al otro, y alargando su mano intentó encontrar la mia pero yo, despistada con el tráfico, no llegué a cogérsela porque cuando me di cuenta de que caminaba con su mano abierta y extendida, ya me había rebasado cruzando la calle. Sus pasos eran largos y decididos, y tenía prisa por llegar al bar para parapetarse del intenso sol.
Las sillas y la mesa eran de lona blanca y madera, y sobre nuestras cabezas había un enorme parasol blanco que aún reflejaba más la intensa luz. Una pequeña verja de madera nos separaba de la también blanca arena de la playa y al fondo se veía un mar azul celeste, brillante e intenso, que se fundía con un cielo del mismo color. Ni ruidos de gentes, ni gritos de niños, ni motores de coches... Solo se escuchaba el sonido de las olas acompañándonos de fondo. Dios!... Qué paz tan grata!...
Respiré la brisa marina complacida por el momento que estaba viviendo y entonces noté su olor...
Olor a chicle y caramelos...
A golosinas de esas que nos gustan tanto cuando somos niños...
Michael se había vestido para nuestra salida y había escogido una ropa extraña. Un traje blanco como de cuero ceñía su delgada figura y unas correas doradas cerraban las largas mangas de la cazadora. Su corto, liso y negro cabello caía sobre su frente en dos ondas de total simetría que había peinado con una perfecta raya central. Una imagen suya que para mi, sin ser seguidora del artista, me era totalmente desconocida.

Después de sentarse apresurado, me miró con ternura y entonces, escuché su voz. (Algunas personas se han reido de mi vivencia y me han preguntado como pude entenderlo si yo no sé ingles y él no hablaba castellano pero, solo puedo decir que no le vi abrir la boca ni pronunciar palabra pese a que su voz, la escuché muy clara.)

- Estás bien? (me perguntó)
- Ahora si pero... Son tantos mis problemas que, ya no puedo más. (le respondí angustiándome)

Cuando quise seguir explicando, con mi cabeza agachada, a punto de llorar, Michael reaccionó de inmediato y acercándose a la mesa, se encogió hasta mi altura, clavó el borde del sobre en su pecho y buscando mi mirada, hizo el gesto de silencio. Luego estiró su cuerpo recuperando su posición normal en la silla, apoyó sus brazos extendidos, dobló el izquierdo sobre su codo derecho y alargó su mano derecha hacia mi. Una mano grande y firme con dedos gráciles y largos. Después, con paciencia a que me recompusiera de mi angustia, terminó mostrando su blanca palma que sostuvo con firmeza en el aire durante unos minutos mientras siguió observándome en silencio hasta que cambió su sonrisa por preocupación. Se quedó pensando.


Cuando volvió a sonreir, me dijo poniendo entusiasmo a su suave y dulce voz:

- Ven!... Ven conmigo!. Yo estoy bien!. Se me han terminado los problemas. No lo ves? Mira que tranquilo que estoy ahora! No sufras por mi... No sufras más! Aquí, estarás bien. Conmigo!

Recuerdo que sus palabras me hicieron pensar:

- Contigo?... Pero si estás muerto cariño!...

Y sin embargo, aceptando su invitación, alargué mi mamo para coger la suya sin dudar ni un segundo.

Notaba ya el roce de sus dedos en la yema de los mios cuando, de pronto...
Súbitamente me incorporé en la cama faltándome la respiración. Tenía palpitaciones y el corazón parecía salirse por la boca. Curiosamente, a pesar de quererme morir, me asusté frente a la seria posibilidad de una muerte por infarto. No quedaba ni rastro de Michael, de la hermosa playa ni del olor a chicle y caramelos. Nuevamente estaba sola con mi cruda realidad y la caja de pastillas en mi mano."

Ignoro que fue lo que me pasó. Quizás si hubiese estado en una Clínica de control del Sueño, me habrían dado un diagnóstico pero, no fue así. Aún hoy me pergunto si sufrí una amnea o algo similar aunque estoy convencida de que no me quedé dormida sentada en mi cama o, al menos, no del todo. Pero sin duda, la razón, terminó llevándome a creer que no debió ser así. Finalmente, la conclusión a la que he llegado es, que dormida o despierta, debí estar pasando la barrera entre la vida y la muerte porque sé que mi excitación y mi taquicardia al incorporarme, correspieron al miedo de traspasar "la linea". Para mi fue evidente que mientras mi subconsciente estaba dispuesto, no fue así en mi consciente por mucho que la caja de pastillas siguiera en mi mano.
Dicen que cuando sueñas con un difunto y lo besas o abrazas, abrazas poco menos que a la Muerte. Tocar a un muerto en sueños, parece ser que es admitir internamente, nuestra inmediata defunción. No es así cuando nos tocan o abrazan ellos.
Cuando conseguí reaccionar, busque como una loca toda la información que pude recopilar sobre el artista. Fotos, videos, textos... Y de pronto, volví a sobresaltarme. Nunca había visto a Jackson con el pelo corto y liso. Creí que yo me lo habría imaginado a mi gusto pero resultó que efectivamente, había llevado el cabello así durante una época de su vida. Tampoco le había conocido ninguna indumentaria similar. Blanco y dorado!... Pero si siempre iba de negro o como mucho con camisas y camisetas blancas!... Y sin embargo, las fotos con un atuendo muy parecido, también existen.

A lo largo del primer año de su defunción, vovlí a "verle" en tres ocasiones más y en una de ellas, doy fe de que, si estaba totalmente despierta. Sin posible duda.

Esa noche apareció mientras yo estaba viendo la TV.
La habitación estaba a oscuras y solo los chispazos de la película reflejaban algo de luz en el moviliario cuando, de pronto, algo atrajo mi atención. Un humo blanco se estaba formando a los pies de mi cama y pude ver como, poco a poco, fue disipándose mostrando la imagen del fallecido con sus mechones rizados y los brazos cruzados a la altura de su pecho. Volvía a estar ahí y... Me estaba mirando!...
Ignoro si sus pies estaban o no en el suelo porque la altura de la cama impedía ver sus piernas al completo. No es de extrañar que, como en otras apariciones que ya había presenciado, pudíera estar incluso flotando.


No era el mismo de la vez anterior. Aquella alegría ya no estaba. Por contra, su mirada retadora y desafiante, pese a su leve sonrisa y la cabeza ladeada, me dieron las pistas de lo que con el gesto preguntaba irónicamente:

- Que?... Cómo estás?... Asustada?... O ya tienes las cosas claras?

Solo le faltó mover la punta del zapato compulsivamente, picando en el suelo, para que su actitud fuera la clásica regañina que nos dan cuando somos niños pero, también tuve la intensa sensación de que él tenía la duda de haber perdido el tiempo conmigo. Yo, confusa y vacilante, no tengo idea de lo que pensé o, si pensaba o no pensaba. Solo busqué sensaciones como un radar abierto a las señales y me lancé a sentir...
Su cambio de actitud pese a entenderlo, me dolió... Me dolió porque sabía que era "ahora o nunca" y que si optaba por el "nunca", jamás volvería a vivir un momento tan bonito como el vivido con él meses antes. Pero pese a la melancolía de aquella "fantasía" no sentí que fuera mi momento. Ya no. Por eso seguí sentada en la cama, estufecta y espectante a su imagen o sus señales sin moverme para nada. El, algo tenso pero ya intentando aguantar la risa, se mantuvo durante unos largos instantes inmóvil, mirándome fijamente, como escudriñando en mi interior o quizás esperando mi exclamación de ayuda, de pánico o desesperación. Pero nuestro encuentro inicial me había dado toda una lección y no creo que mi interior albergase ya dudas de querer seguir en este mundo. Por supuesto, de mi boca, tampoco salió palabra más allá de un sorprendido y suave... "Michael"!... que se me escapó entre susurros cuando me di cuenta de que entre aquel humo blanco que se iba formando, estaba él. Tampoco me atreví ni a pestañear por miedo a perder su imagen pues sabía que si parpadeaba, facilmente podría dejar de verle y me complacía que estuviese ahí. Esa noche vestía sus clásicos pantalones de lino negro y su camisa blanca de anchas mangas.
De pronto, supongo que por mi pasividad y constatando que se marcharía tan solo como había llegado, entre resignado y feliz, levantó los brazos y la cabeza hacia el cielo pidiéndo fuerza y luz para mi. Lo dio todo... Esmerado y entregado totalmente a la causa. A mi causa. Como un Chamán... Como un Protector que antes de su partida deja a quienes guía en el "buen camino" y con la protección que necesitan. Y tras permanecer así unos minutos, bajó los brazos, abrió los ojos y al mirarme me sonrió generosamente. Entonces sentí otra vez su reconfortante paz. Ya estaba tranquilo y sereno, y mostrandome su maravillosa sonrisa, demostró su orgullo por mi. Ya no me veía como a una niña a la que había que regañar o poner contra las cuerdas para que decidiera. Su tiempo era tan valiso o más que el mio y en ese momento me estaba viendo como a una mujer a la que había conseguido ayudar a decidir. El, también había conseguido su meta o su deber pero, sentí que le costaba marcharse. Quizás su unión con la materia estaba todavía demasiado fresca o puede que entre nostros existiera eso que llamamos "deuda kármica" y que en vida nunca fue saldada.
No me dio ningún abrazo pero sentí como si me traspasara con su fuerza y su luz. Luego, serenidad y confianza... Sensación de que las cosas, definitivamente, iban a cambiar.
Supongo que tras su última mirada, dedujo que la lección estaba aprendida porque en definitiva, ni era mi momento ni me iría con él a ninguna parte y simplemente, agachó la cabeza como con tristeza, cerró los ojos y se desvaneció. Sentí que no quería dejarme o dejar el plano en el me encontraba yo, La materia, y por instante la imagen de sus hijos me vino a la mente.


Cuando me encontré sola en la habitación, me di cuenta de que los oidos me zumbaban y de que las lagrimas caían de mis ojos en silencio y no era por sequedad a falta de papadeo sino, de puro y duro dolor frente a una despedida del que pareció ser mi pareja de "toda la vida". Tres meses después de su última aparición en mis sueños o realidades, el 25 de Mayo del 2010, una buena e inesperada noticia llamó a mi puerta y esta pareció ser el preludio al final de una época muy negra que años antes, se había iniciado con el accidentado Vuelo de la Lechuza estampada en mi coche.
Poco a poco mi ánimo fue remontándose y mi fuerza creciendo, y entonces terminé de comprender la prueba a la que Michael me había sometido para que entendiese mi propia realidad. Pero aún hoy me pregunto porqué me escogió a mí entre tantas personas que le siguieron en vida y lo quisieron. Quizás solo lo "entienda" o confirme, el día que traspase esa línea. A lo mejor entonces, tenga opción a que "alguien" me lo explique o puede que no haya nada que explicar y que simplemente, cumpliera con un encuentro que debió haberse celebrado muchos años antes, de una forma feliz y diferente, disfrutando de una materia y juventud que para él, era ya inexistente. Después de todo esto, tengo que añadir que muchas han sido las veces que he intentado contactar con él voluntaria y conscientemente pero sin embargo, el día que se fue de mi vida, pareció marcharse eternamente. Nunca más lo he vuelto a ver.
No es esto esotérico?...

Sé que para muchas personas, Michael Jackson ha sido un Angel y yo, ahora, no me atrevo a ponerlo en duda porque desde luego, aunque en imagen "virtual", a mi, me salvó la vida pero también pienso que no debí ser la única a la que "ayudó" tras su muerte.
Amigos, acabais de confirmar que yo también he pasado, como muchos de vosotros, trances duros que con trabajo he superado. Puede que alguien me haya entendido o puede que a partir de ahora, me considereis más loca que cuerda. Aunque eso os lo dejo a vuestra elección, sin preocuparme demasiado. A fin de cuentas, no dejó de ser un "sueño" que me hizo reaccionar. Y los sueños dicen que... Sueños son.


Sabemos que Michael Jackson no tuvo una vida fácil pese al dinero que llegó a ganar y sin embargo, hasta casi su "adios" definitivo, siempre envió mensajes en contra de la degradación humana, regaló sonrisas, agradecimientos y paz. Vitalista y pasional hasta su último aliento, en sus peores momentos, siguió aferrandose a su canción favorita y al recuerdo de uno de los artistas más admirados para él.




Sonrie!
Todo pasa y la vida, a pesar de todo, merece la pena.
Entiendes ahora mi agradecimiento y admiración hacia el artista?

sábado, 8 de enero de 2011

El Vuelo de la Lechuza.


Recuerdos Acásicos?...
Para el ser humano y desde lo más profundo de nuestros recuerdos acásicos, el encuentro con una lechuza, no parece ser positivo y lejos del valor ornitológico que, como hermosa ave noctura de rapiña le podamos dar, se dice, se comenta que ver, cruzarte o soñar con una lechuza blanca es símbolo de desgracias y muy mal presagio.

Pero... De donde surge esta idea, esta superstición o recuerdo encerrado en la profundidad de nuestra mente?...
Después de muchos años de letargo, el ser humano parece estar despertando a la consciencia y desde años, investagadores y antropólogos, siguen las pistas de la Civilización Sumeria mucho más allá de lo que algunos podamos imaginar. Quienes fueron los Sumerios?... El profesor Sitchin explica su teoría sobre el mito de esta civilización desaparecida.



Y ahora sigamos con otro video, el número 5, de esta interesante serie que en Youtube podemos encontrar sobre Niburu, los Anunakis y Sumerios.


Si quizás raras veces has oido hablar de todo esto, ahora te propongo que observes esta imagen:


Te parecen lechuzas?... Pues es la expresión de algún artista de la época frente a lo que veía. La imagen física de sus reyes, talladas en piedra. Evidentemente, quizás tu te digas... "no sabía esculpir" pero ahora, observa esta otra fotografía:


No te llaman la atención esos grandes y profundos ojos que te miran fijamente?... No te recuerdan a alguien?...
Con la película, La Cuarta Fase (The Fourth Kind), supuestamente basada en un hecho real, podemos comenzar a entender de dónde nos llega ese pánico o incomodidad que sigue normalmente al encuentro con una lechuza, ya sea durmiendo o en la realidad, y a la vez, quizás deducir, de dónde nos viene ese recuerdo acásico del que hablaba al pricipio de este post.
No hará falta decir que para los amantes de la ufología, tanto Sumerios como extraterrestres y sus tan temidas abducciones, de las que por cierto, existen aparentes pruebas en casi todo el mundo, son más que reales. Sin embargo, a los que les cueste creer que los visitantes de otros mundos, en este caso Niburu, fueron quienes generaron la vida en la Tierra y los que de vez en cuando aún se presentan para investigar con sus "conejillos de indias", es decir, nosotros, creo que cuanto menos, debieran dejar una duda abierta sobre la mesa porque no se puede negar que las estatuillas tienen una buena semejanza a las lechuzas o como poco, una mirada inquietante y enigmática.

En mi caso solo he tenido tres encuentros con lechuzas a lo largo de mi vida, y lo que en los tres casos sucedió fueron, ciertamente, desgracias.
La primera vez, la lechuza, se empotró físicamente en el cristal de mi vehículo.
La vi venir volando hacia mi mientras rodaba por la autopista de noche. Blanca... Impoluta... Grande y magestuosa pero, ignoro si deslumbrada por la luz de los faros o porque el destino quiso ponerme a prueba, la lechuza comenzó a bajar y terminó colisionando conmigo. Afortuadamente, tras el tremendo impacto y con su cabeza ensangrentada en el interior del coche mientras las plumas de su cuerpo se movían por la velocidad que intentaba aminorar para estacionarlo en la cuneta, pude ver como aquel desgraciado animal, tan hermoso en vida y magestuoso en vuelo, me miraba moribundo con sus grandes ojos negros clavados en mi. Parecía pedir clemencia. Lamentablemente, no pude salvarla pero sí me tomé ese accidente como un aviso de "algo". Semanas más tarde, por tres veces en tres meses, escuché a una lechuza llamarme. Su opaca voz provenía del campanario y rompía el silencio de la noche resonando entre los muros de la plaza con un incómodo eco.
Era otoño a la hora en la que paseaba a mi perro, rayando la madrugada. Yo sabía que estaba allí... Estática, con su mirada clavada en mi y aunque no la viera, me sentía inquieta e intranquila, con una sensación extraña, observada por aquellos grandes ojos negros con los que su compañera moribunda me hubo mirado. Solo fueron tres semanas y tres llamadas, después, por mucho que volví a salir a la misma hora y en el mismo lugar, no volví a escucharla. Un mes después comencé mi convivencia en pareja y cuatro años más tarde, cuando el amor se tornó agrio y violento, volví a ver otra lechuza pero esta vez fue, en mis sueños.


Salió de mi casa y de mi vida por la ventana, arrancando con trabajo un largo vuelo hacia el negro cielo en el que se perdió sin remedio. Pero antes de partir, la lechuza, de espaldas a mi, giró 180 grados su cabeza, volvió a mirarme como despidiéndose y yo entendí, sin saber porqué, que debía protegerme. Poco después de este sueño, el que era ya mi expareja, enloquecido por una ruptura que de ninguna forma estaba dispuesto a aceptar, intentó robarme la vida.
Después de lo sucedido, para mi, aquella lechuza de mi sueño que pesadamente levantó el vuelo mientras su blanca silueta se perdía en el negro cielo fue el anuncio de mi más que posible muerte de la que milagrosamente, aún no sé ni como, me salvé.


Volando accidentada llegó a mi y se marchó dejándome sentenciada. Menos mal que algún Angel debió protegerme.